El procedimiento monitorio está pensado para ser rápido cuando el deudor no reacciona. Pero si se opone dentro de plazo, el caso cambia de naturaleza: deja de ser un monitorio y pasa a un procedimiento declarativo (juicio verbal u ordinario). Esta guía explica esa transición y qué implica.
El monitorio no es un juicio: es un requerimiento con respaldo judicial
El procedimiento monitorio no entra a valorar el fondo del asunto en su fase inicial: el juzgado simplemente requiere de pago al deudor basándose en la documentación aportada. Si el deudor no paga ni se opone, se dicta decreto y se puede ejecutar. Si se opone, el juzgado no resuelve la oposición dentro del propio monitorio: transforma el procedimiento en un juicio distinto donde sí se debate el fondo.
¿A qué juicio pasa según la cuantía?
La cuantía de la deuda reclamada determina si, tras la oposición, el asunto se tramita como juicio verbal o como juicio ordinario, conforme a los umbrales que marca la Ley de Enjuiciamiento Civil. El juicio verbal es, en general, más ágil que el ordinario, pero ambos son procedimientos declarativos completos: con demanda, contestación, y en muchos casos vista oral, a diferencia de la simplicidad inicial del monitorio.
Qué cambia para el acreedor cuando hay oposición
- El coste aumenta: la oposición no está incluida en el precio de la petición inicial de monitorio y se presupuesta aparte
- El tiempo aumenta: pasar a juicio verbal u ordinario añade los plazos propios de un procedimiento declarativo completo
- Puede hacer falta procurador, dependiendo de la cuantía y el tipo de procedimiento, cuando en la petición inicial de monitorio no solía ser necesario (a diferencia de la petición inicial, que en la mayoría de los casos no exige abogado)
- Se entra a valorar el fondo: argumentos, pruebas y, en su caso, vista oral — algo que el monitorio inicial no exige
¿Merece la pena continuar si el deudor se opone?
Depende del caso: de la solidez de la documentación, del importe reclamado y de la solvencia aparente del deudor. Una oposición no significa que el deudor tenga razón — muchas oposiciones son dilatorias — pero sí implica asumir un procedimiento más largo y con coste adicional. Por eso, ante una oposición, conviene revalorar el caso antes de decidir si continuar.
Qué ofrece Cobroformal.es
CobroFormal ya está operativo. Lo siguiente describe cómo funciona el servicio.
La petición inicial de monitorio (229 € + IVA) no incluye la fase de oposición: si el deudor se opone, se informa y se presupuesta aparte antes de continuar, para que decidas con toda la información si quieres seguir.
¿El deudor se ha opuesto y no sabes cómo seguir?
El test de viabilidad gratuito de CobroFormal te ayuda a valorar, con la información de tu caso, cuál sería el siguiente paso razonable.
Este contenido es divulgativo y no constituye asesoramiento jurídico individualizado.